The Dream of a Perfect Android

Longreads

Hiroshi Ishi­guro has spent a lifetime in pursuit of the perfect robot. He has modeled his creations on those closest to him — his wife, his child, himself — but he admits to feeling lonely while surrounded by family, both human and inhuman. At Wired, Alex Mar unravels the depths of Ishi­guro’s passion for robots, and what he means when he tries to make them lifelike. However, Mar finds that after a lifetime of considering what it means to be human, Ishi­guro may not truly understand the basics of human interaction himself.

He has spent a lot of time talking to himself through his androids, testing them, imagining their effect on other ­people. Hiroshi (who by now has asked me to call him by his first name) tells me he’d like to record himself saying “I love you” and then program an android to repeat it back to him…

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Esa mujer artista a la que llamaron “vaca”

Por Amor Al Arte

Una exposición reivindica a creadoras orilladas en los años del surrealismo, un movimiento presuntamente liberalizador

Peligro, zona en construcción, de Kay Sage, obras de la muestra del Museo Picasso de Málaga.  Peligro, zona en construcción, de Kay Sage, obras de la muestra del Museo Picasso de Málaga

Las artistas que trabajaron en los aledaños del surrealismo no lo tuvieron fácil. Muchas de ellas, auténticas transgresoras, fueron, básicamente, orilladas —y en ocasiones, ridiculizadas— por sus compañeros de viaje. El movimiento surrealista empuñó en los años veinte la bandera de la liberación de la psique, del fin de la represión de los deseos, idealizó a la mujer, sí; pero su afán transgresor no fue mucho más allá. Y menos en cuestiones de género.

El 9 de febrero de 1928 se estrenaba en París la película de Germaine Dulac. El guionista, Antonin Artaud, consideró que el filme desfiguraba su texto. El día del estreno, acudió a la proyección acompañado del pope del movimiento, André Breton, y del poeta Louis Aragon. Insultaron…

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